RESILIENCIA

La Psicología se ha centrado tradicionalmente en el estudio, definición, identificación y tratamiento de los diversos trastornos mentales que el ser humano puede padecer. Sin embargo, en los últimos tiempos, una parte de los profesionales de la Psicología, ha dirigido sus intereses en aquellos aspectos del ser humano que los hace ser más fuertes, más seguros y que superen con éxito las dificultades vitales.

Esta nueva vertiente se ha denominado Psicología Positiva y se compone de conceptos como la creatividad, la alegría, la felicidad, el optimismo, etc. Aunque todos ellos son fundamentales para lograr una vida saludable, no podemos dejar de mencionar un factor clave y bastante desconocido: la resiliencia.

La resiliencia se define como la capacidad que tienen los sistemas humanos:( individuos, familias, grupos y comunidades) para superar exitosamente las adversidades, salir fortalecidos de ellas y aprender de esas experiencias.

Todos conocemos personas que a pesar de haber tenido una grave enfermedad, perder a un ser querido, pasar por dificultades económicas, siempre mantienen una actitud positiva, ayudan a los demás, afrontan la vida con esperanza y esperan siempre lo mejor en cada situación. Este tipo de persona es una persona resiliente, o dicho con otras palabras: una persona resistente.

Podremos pensar que este tipo de personas son “especiales”, que han nacido con una capacidad innata para superar las dificultades, pero nada más lejos de la realidad. Sí que hay ciertas capacidades o predisposiciones que hacen a una persona ser más “resistente”, pero la resistencia o resiliencia personal se puede aprender y poner en práctica en nuestro día a día. La resiliencia tampoco es una capacidad estática en el tiempo, va variando a lo largo de la vida, a medida que la persona experimenta sucesos vitales y aprende de los mismos.

Como características de las personas resilientes podemos resaltar las siguientes:

  • Habilidad para manejar de manera constructiva emociones negativas como el dolor, el enfado, la frustración, etc.
  • Asumen los problemas como un reto y no como una desgracia.
  • Aceptan los cambios como parte de la vida.
  • Cometen menos errores de pensamiento (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente) e interpretan la realidad de un modo más exacto, lo que les hace adaptarse de forma adecuada a las diferentes situaciones vitales.
  • Confían en sus propias capacidades.
  • Son empáticos: saben ponerse en el lugar de los demás.
  • Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.

La resiliencia se aplica en todos los aspectos de la vida, pero está experimentando en los últimos tiempos un desarrollo importante en el ámbito educativo y en el empresarial.

Después de la familia, el ámbito educativo es fundamental en el desarrollo y aprendizaje de niños y adolescentes. La escuela es un lugar donde poder aprender a adquirir las capacidades necesarias para sobreponerse a situaciones adversas, como la marginalidad, discriminación o simplemente los retos que impone la sociedad actual. La resiliencia en la escuela permite establecer vínculos prosociales, actitudes y comportamientos positivos, reafirmar los valores y evitar el aislamiento social que conduce a otros problemas graves.

En el ámbito empresarial, la resiliencia se enfoca a dotar a las empresas de capacidades para resistir a la incertidumbre, a las crisis, a los cambios y situaciones conflictivas y de aprender de estas experiencias aprovechandolas como camino hacia el progreso y no sólo como mecanismo de supervivencia. La resiliencia en la empresa no se limita a la propia organización, sino que también implica a los empleados, a través de medidas como las siguientes:

  • Favorecer los contactos cara a cara de manera no conflictiva.
  • Aplicar políticas claras consensuadas entre todos los involucrados para fomentar la buena convivencia.
  • Fomentar el aprendizaje mutuo entre los compañeros de trabajo compartiendo experiencias.
  • Poner metas retadoras pero alcanzables para fomentar la autoestima.
  • Promover la participación de todos los involucrados en un tema para la toma de decisiones.

En definitiva, la resiliencia es un concepto desconocido y fundamental en nuestra vida a todos los niveles (familiar, social, educativo y laboral), que deberíamos aprender y fomentar desde la infancia para lograr una mejor adaptación y calidad de vida en nuestro día a día.

“Lo que la adversidad hace de tí, depende en gran parte de tí mismo”

Menú