PETICIONES A UN NUEVO REY

No cabe duda que el presente año 2014 es de esos años que desde ya, aunque solo se haya cubierto un 50% de sus días, se encuentra  señalado para la historia  ya que es la primera vez que en nuestro país abdica un rey y de forma totalmente normal, le sucede otro.
 
Podrian haber sido numerosas las razones por las que este año quedase señalado en el calendario. Por ejemplo, la derrota de la selección española en el mundial de futbol; por los casos de corrupción que nos asolan y que no paran de salir, para mofa y escarnio de los ciudadanos españoles,; por ser el año en que muchos ciudadanos dijeron PODEMOS, como manifestación de un deseo de cambio y hartazgo de lo presente,  y en el que los grandes partidos políticos vieron como el bipartidismo era puesteo en entredicho; por muchas otras cosas que aún pueden pasar en lo que queda de año, y, sin embargo, lo pasado y lo que pueda pasar ha quedado eclipsado por algo que, a fuerza de ser costumbre, nunca creeriamos como es la abdicación de un Rey, de D. Juan Carlos I, y la toma de posesión de su hijo, Felipe VI, demostrando así la fortaleza de nuestra constitución y  madurez democratica de los ciudadanos.
 
Pero, no todo son parabienes. La fortaleza democrática queda reflejada en el funcionamiento de las instituciones, en cómo en el espacio de 20 días la maquinaria ha funcionado para que pueda articularse la abdicación y la suceción.  Cuando se elaboro la constitución veníamos de un sistema dictatorial y eran grandes los deseos de llegar a a otro mas participativo, de ahí que quienes se encargaron de elaborar nuestra constitución  al hacer la propuesta de una monarquía parlamentaria no pensaron  en que podría llegar el día en que un rey, por voluntad propia, pudiese abdicar, renunciar al trono. Esa falta de previsión  ha hecho un poco mas complicada esta sucesión, debiéndose redactar y aprobar una ley que recoja la abdicación del rey y la sucesión de su hijo.
 
Hecha esta salvedad quedan aún muchas cuestiones pendientes en el nombramiento de Felipe VI como Rey de España. Hay muchas preguntas y dudas en el aire que nos llevan a plantear algunas peticiones a nuestro monarca, a nuestro joven rey que quedan recogidas en las siguientes peticiones.
 
Como hemos dicho mas arriba, su nombramiento se basa y es reflejo de la fuerza de la constitución, pero, por desgracia, no en la fuerza de los votos de los ciudadanos. Cada vez más se oyen voces que exigen que el Jefe del Estado sea elegido por mayoría de los ciudadanos, por lo que sería un acto de nobleza y de fuerte creencia en la democracia, convocar un referéndum sobre el modelo de Estado y así conocer realmente  la voluntad popular. 
 
El momento en que se produce la abdicación de su padre existe una desafección de los ciudadanos por la monarquía, provocada en gran parte por los escándalos económicos de algunos miembros de la familia y por algunos errores cometidos por el monarca. Su vida pública y privada va a ser vista con lupa por lo que desde el primer momento, desde el minuto uno de su mandato, debe adoptar las medidas necesarias para apartarse lo más posible de quienes, en su familia, han delinquido, y dejar clara su postura en relación al bien público y su determinación en la defensa de los interés público sobre lo privado. 
 
Partiendo del  momento en que su toma de posesión es facilitada por la actitud de los representantes políticos el mejor servicio que puede hacer es no tomar posición en política, sino ser el fiel de la balanza para que quienes tomen decisiones lo hagan para beneficio de la mayoría 
 
Su preparación ha sido exhaustiva, intensa y variada; sus formadores han hecho todo lo posible para que conozca en profundidad y esté al día de los retos de una sociedad cambiante como la nuestra y por tanto una de sus principales cualidades deberá ir encaminada a saber oir e interpretar lo que dice la calle, lo que sienten, sufren y padecen los ciudadanos, y, por tanto, estar al día de sus problemas  y hacer propuestas valientes en defensa de los mas desfavorecidos.
 
La herencia que recibe es un país moderno, en el que conviven muchas sensibilidades y en el que se ha articulado un sistema de gobierno basado en la organización territorial, en las autonomías. La situación que vivimos en relación a las injerencias y turbulencias que recibe este modelo, es especialmente conflictiva y su función en este momento es servir de nexo de unión, trabajando para facilitar la permanencia de todos y abrir puentes de comunicación, pidiendo encarecidamente a todos los grupos políticos hagan el esfuerzo de llegar a consensuar un modelo en el que, una vez superado el modelo autonómico, puedan ser recogidas todas las sensibilidades del estado.
 
Las comparaciones siempre serán odiosas y debería desmarcarse desde el inicio  del mandato anterior, imprimiendo otro estilo, liderando otra transición hacia los nuevos tiempos, con nuevos métodos, respetuoso con la diversidad, capaz de innovar y favorecer el crecimiento del país, dar un aire fresco a la institución, abrirla y hacerla mas accesible a los ciudadanos, de manera que todos vuelvan a creer y recuperar así el nivel de aceptación que hasta hace pocos años existía en torno a la monarquía. 
 
En definitiva que trabaje y se esfuerce por la estabilización y asentamiento de las instituciones que garantizan el bienestar de los españoles, que continúe con la labor iniciada de ser embajador de España en el mundo contribuyendo al engrandecimiento del nombre de España y orgullo de los españoles en el mundo, que ira unido, inexorablemente, a su buen hacer, buen sentido del deber, ecuanimidad y sensibilidad hacía las diferentes actividades y manifestaciones de los ciudadanos españoles a través de la cultura, el deporte, la investigación, el empresariado, labor social, toda una ardua tarea a la que animamos al nuevo Rey y a la propia institución. 
Menú