AÑO 2014. 7º AÑO DE LA CRISIS

En muy pocos días nos encontraremos ante el final de un año, 2014, y el comienzo esperanzado de otro, 2015.

Han sido 365 días que, recorridos con la velocidad del recuerdo, da la sensación de ser semejantes a los vividos en el año anterior, de ser muy poco lo que se ha movido, lo que ha cambiado de aquel 2013. Muchos días en los que un gran número de ciudadanos lo han pasado francamente mal, con muchas necesidades y en los que la gran movilización ciudadana ha permitido paliar, en parte, algunas de esas necesidades. Son ciudadanos que, a título individual o bien a través de asociaciones y colectivos, han hecho posible su supervivencia, pero a pesar de esto su futuro no mejora de forma sustancial, por lo que todos debemos seguir trabajando para que esta realidad cambie.

Pero, siendo importante lo anterior, un año da para mucho y este, que se nos va de entre los dedos, no iba a ser menos. Los casos de corrupción, Podemos, la Casa Real, el desencanto o mejor dicho la desconfianza de los ciudadanos en sus políticos, el referéndum catalán, la reforma constitucional, los cambios en la estructura de algunos partidos políticos, la crisis económica, el desempleo, el empobrecimiento cada vez mayor, la perdida de poder adquisitivo de los trabajadores, la gran desprotección social, la pérdida de calidad del ya devaluado estado de bienestar, son ejemplo de los problemas que hemos sufrido en este 2014, muchos de ellos, por desgracia, son continuidad de lo sucedido en el año anterior, y el anterior, y el anterior, y…

Aunque tarde, todo parece reaccionar, poco a poco, y asi la justicia, la tan necesitada justicia, elemento fundamental para la credibilidad democrática, comienza a funcionar dando a conocer las investigaciones, los hechos, los protagonistas, los imputados, las causas delictivas y todo para conocimiento de la sociedad en general y es la movilización de esta la que ha urgido a los responsables políticos a que tomen medidas, todavía insuficientes, pero al menos van en el camino deseado. El funcionamiento de la justicia, cuestionado por muchas decisiones incomprensibles para el ciudadano de a pie, también parece ir adaptándose a la conciencia colectiva de que quien haya delinquido cumpla su condena. Ver al anterior duque de Palma acusado de un delito no cabe duda de que es un avance, que habría sido completo si se hubiese actuado con el mismo rasero, pero bueno aunque no completo es un avance.

Creo que lo visto hasta ahora no seria completo si no se hace mención a la cuestión catalana y al avance de Podemos. Desde primeros de año existía una fecha grabada en el calendario político español, la del 9 de Noviembre, fecha del referéndum catalán. Pero he dicho ¿referéndum?. No, perdón. Es consulta de opinión o modo de “preguntar, según mis intereses, para que luego el resultado obligue a otros a tomar una decisión, que se a ciencia cierta que no podrán tomar, porque para ello hay que reformar la constitución” y para ello vivimos un continuo cruce de mensajes entre la Generalitat, apoyada en los partidos independentistas y el estado, mensajes que se cruzaban pero por caminos diferentes, nunca llegaban a encontrarse y al final la consulta ha tenido un efecto colateral, no deseado, y ha sido una grieta cada vez mayor entre los catalanes y el resto del estado. Pero ahora esta grieta va en doble dirección, ya que la tensión vivida también ha acentuado el desencanto del resto del estado con algunas actuaciones catalanas. En este sentido los responsables políticos deben retomar el asunto, con ganas de hablar, de hacerlo sinceramente y ceder en aquello que sea posible para hacer posible la convivencia de que quienes formamos parte del estado español.

En cuanto al movimiento que ha supuesto la irrupción de Podemos en el escenario político del país, creo que aun quedan muchas cosas por ver. Este movimiento ciudadano, ahora ya formación política, supo canalizar el descontento general ante la inoperancia de otras formaciones, pero una vez decidida su entrada en el juego político deberá definir y concretar sus propuestas, hacerlas entendibles a todos, justificar sus actuaciones y esforzarse muy mucho en dejar clara su separación de la denostada “casta” y elegir con el cuidado necesario a quienes sean sus representantes y que tengan suerte, ya que según ha manifestado la Secretaria General del PP, Dolores de Cospedal, “la corrupción se encuentra en la sociedad”, y según eso, ahí todos somos posibles corruptos.

No cabe duda de que los doces meses transcurridos han ido hilando las estructuras de lo que será el próximo año, dejando en muchos aspectos una luz de esperanza como la toma de posesión del nuevo rey, la actuación cada vez más firme de la justicia, la pelea política que puede servir de estimulo para una visión real de los problemas y propuestas realistas de solución, un movimiento social decidido a apoyar a quienes menos tienen, y propuesta de muchos cambios que analizaremos en la entrada de 2015.

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